jueves, 21 de junio de 2012

Soy feliz, y además puedo ser incierto

“La gente quiere felicidad, amor, salud y sólo en cuarto lugar, riqueza. ¿Por qué los estadísticos no miden estas variables? Esto es lo que he tratado de hacer en The Happy Planet Index”.

El estadístico Nic Marks pregunta en una conferencia del TED desarrollada en Julio de 2010, por qué medimos el éxito de una nación por la productividad, en lugar de hacerlo por la felicidad y el bienestar de su pueblo. Presenta el Índice de Planeta Feliz, que indica el bienestar nacional en función del uso de recursos (porque una vida feliz no tiene que costar la Tierra). ¿Qué países están mejor ubicados en el IPF? Tal vez te sorprenda.

Nic Marks reúne pruebas acerca de lo que nos hace felices, y lo utiliza para promover una política que pone el bienestar de las personas y el planeta primero. Él es el fundador del Centro de Bienestar en el Reino Unido think tank New Economics Foundation (NEF).

Para elaborar la clasificación, el índice se atiene a tres variables: los años de vida (con datos del Índice de Desarrollo Humano), la satisfacción vital (a partir de la encuesta Mundial de Gallup y del Estudio de Valores Mundiales) y la huella ecológica del país (Red de Huella Global y WWF). El resultado, que puede resultar sorprendente, es que los países del primer mundo no encabezan la lista pese a lo que nuestros pre-conceptos nos indicarían a priori, y en cambio destacan en ésta, en los sitios de privilegio, los países latinoamericanos (Argentina aparece en el puesto 17 de dicho ranking).

Y debo decir con franqueza que, si bien mis prejuicios me llevan a desconfiar de estos ejercicios intelectuales, Happy Planet Index es un estudio interesante que nos permite ejercicios de análisis a los que se les pueden sacar mucho jugo.

Debo advertir que a quienes necesitan verdades claras y contundentes, dogmas totalizadores, no les resultará interesante entrar en él, porque se sentirán agobiados en la incerteza. También que aquellos que simplifican categorizando entre muy buenos y muy malos (sin mirar nunca dentro suyo), tampoco encontraran datos que confirmen ni refuercen esas categorías.

Ahora bien, a quienes les gusta analizar, hacer balances ponderando datos intentando sobreponerse a la propia subjetividad, pasarán un buen rato ordenando tablas, sacando conclusiones, modificando prejuicios, encontrando respuestas inciertas a preguntas difíciles. Para esto, recomiendo bajarse los datos al PC en un archivo en formato de planilla de cálculo, de modo de poder jugar con los números, organizándolos a voluntad.


La imagen que ilustra esta entrada corresponde a la obra "Feliz", de la artista Marta Bass.




Con ternura, con paz, con inocencia, con una blanda tristeza o el cansancio que viene a ser un perro fiel que acariciamos, estoy sentado en mi sillón y soy feliz, y soy feliz porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.
Con una fatiga que no es un desengaño, con un gozo que no alienta esperanzas, estoy en mi sillón, y estoy en algo que quizás sólo es amor.
Sé que floto y nada me parece sin embargo indiferente; sé que nada me alegra ni me duele y que sin embargo todo me enternece; sé que eso es el amor, o que quizá solamente es un dulce cansancio; sé que soy feliz porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.
(Gabriel Celaya)

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