martes, 23 de septiembre de 2014

Hago mías las faltas, y me mancho.

Nunca fui peronista.
Fui, y sigo siendo de izquierda.

También abierto de mente y de corazón,
por lo que siempre estuve rodeado de amigos y compañeros de todas las corrientes populares,
sin prejuicios.

Si los dueños de todas las preguntas y todas las respuestas me quieren etiquetar,
si los fascistas de toda laya tan afectos a las categorías lo desean:
enciérrenme entre sus elucubraciones más grises.


Lo que quería decir, aún así, es que "La única verdad es la realidad".


De modo que no me toquen los cojones con medianías...




Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren y canto respirando. Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas personales, me ensancho.
(Gabriel Celaya)

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